FIB 2025 en crisis: ocho bajas y la polémica por el fondo proisraelí KKR sacuden el festival de Benicasim
El Festival Internacional de Benicàssim (FIB) 2025, que comienza este jueves, enfrenta una de sus ediciones más polémicas. Un total de ocho artistas han cancelado sus actuaciones debido a la vinculación del festival con el fondo de inversión KKR, con presuntos vínculos con empresas israelíes relacionadas con tecnología militar y proyectos inmobiliarios en territorios palestinos ocupados. Entre los artistas que han suspendido su participación se encuentran Residente, Samantha Hudson y Judeline.
Artistas que se suman al boicot por Palestina
La cantante Samantha Hudson fue una de las primeras en anunciar que no actuaría en el FIB ni en el Sónar, argumentando que estos festivales están ligados al fondo KKR, al que acusa de financiar actividades vinculadas con la ocupación y el conflicto en Palestina. Residente también se retiró y denunció públicamente que KKR apoya económicamente empresas israelíes relacionadas con el espionaje y la tecnología militar, lo que para él contribuye al genocidio y violaciones de derechos humanos contra el pueblo palestino.
Otros artistas que han seguido esta línea de boicot incluyen a la banda punk La Élite, la agrupación andaluza Califato 3/4, los madrileños Camellos, la cantante catalana Mushkaa y Jimena Amarillo. Muchos de ellos han señalado que el boicot es una forma ética de manifestar su rechazo a la financiación que consideran indirectamente implicada en el conflicto.
El FIB mantiene silencio ante la crisis
A pesar de las múltiples cancelaciones, el FIB ha decidido no pronunciarse públicamente sobre su relación con KKR ni sobre las bajas que han afectado el cartel. Tampoco ha anunciado oficialmente a las bandas que han sido incorporadas para sustituir a los artistas que han renunciado, y en sus redes sociales ha desactivado los comentarios en las publicaciones donde muestran el cartel actualizado.
Esta falta de comunicación ha generado un notable malestar entre el público, que reclama explicaciones y posibles soluciones, incluyendo la devolución del dinero de las entradas.
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Reacciones y posiciones de artistas y asistentes
Residente afirmó que su decisión de abandonar el festival podría tener repercusiones legales, pero aclaró que no le preocupa y que mantiene una postura firme respecto al conflicto palestino. Otros artistas como Judeline y Mushkaa han reflexionado sobre la responsabilidad ética de quienes participan en eventos financiados por fondos como KKR, señalando que, aunque el consumo cultural siempre tiene impactos, en este caso la conexión con la financiación israelí es directa.
Entre los asistentes, el descontento es palpable. Muchos expresan frustración por la falta de transparencia y por la gestión del festival. Algunos han decidido no acudir, mientras que otros intentan vender sus entradas para no apoyar a un evento vinculado a intereses financieros que consideran incompatibles con sus valores. Además, varios lamentan que las sustituciones en el cartel hayan dejado fuera a artistas que se han posicionado públicamente contra la financiación de KKR.
Derecho a la devolución de las entradas
Ante esta situación, la asociación de consumidores FACUA ha recordado que los compradores de entradas para el FIB y otros festivales afectados por cancelaciones tienen derecho a reclamar la devolución del importe.
Esto se debe a que la sustitución de artistas supone un cambio sustancial en las condiciones pactadas al comprar las entradas. Sin embargo, hasta la fecha, el FIB no ha habilitado ninguna vía ni facilitado información para gestionar estas devoluciones, lo que ha aumentado la incertidumbre y la insatisfacción entre los asistentes.








































