El Gobierno plantea una nueva subida del salario mínimo para 2026 sin impacto fiscal
El Gobierno propone incrementar el salario mínimo interprofesional en un 3,1% durante 2026, lo que supondría 37 euros más al mes y situaría el SMI en 1.221 euros mensuales repartidos en 14 pagas, alcanzando los 17.094 euros brutos anuales. La medida incluiría que este salario quede exento de tributar en el IRPF, según ha confirmado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, tras reunirse con sindicatos y organizaciones empresariales este miércoles.
Con esta decisión, el Ejecutivo asume las recomendaciones del comité de expertos que asesora al Ministerio de Trabajo, aunque también se contempla una segunda opción que elevaría el SMI un 4,6%, hasta los 1.240 euros mensuales, lo que equivaldría a 56 euros adicionales al mes y un total de 17.360 euros brutos al año, en este caso sujeto a tributación en el IRPF.
Los agentes sociales analizan la propuesta del Gobierno
Pérez Rey ha señalado que existe un acuerdo previo con el Ministerio de Hacienda para que el salario mínimo no tribute en 2026 si se aplica la subida del 3,1%. No obstante, los agentes sociales estudiarán ahora la propuesta, sin que por el momento se haya producido una aceptación o rechazo formal.
Durante el encuentro tampoco se abordó la reforma de las normas de compensación y absorción salarial, ya que esta cuestión se prevé tratar en un decreto independiente.
El objetivo de alcanzar el 60% del salario medio
Desde el punto de vista porcentual, la subida sin tributación alcanzaría el 3,1%, mientras que la alternativa con IRPF llegaría al 4,7%. Los expertos defienden estas cifras porque permitirían que el salario mínimo represente al menos el 60% del salario medio neto, en línea con lo establecido en la Carta Social Europea.
Cabe recordar que en 2025 el SMI aumentó un 4,4%, lo que supuso cerca de 50 euros más al mes, y finalmente quedó exento de IRPF tras un intenso debate político.
El IRPF, eje central del debate sobre el salario mínimo
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas grava los ingresos laborales en función de la situación personal y familiar de cada contribuyente. Se trata de un impuesto progresivo, estructurado en tramos de renta, cuyos tipos aumentan conforme lo hace el salario bruto.
El problema surge cuando el salario mínimo crece más rápido que los límites de los tramos del IRPF, lo que puede provocar que los trabajadores pasen a tributar a un tipo superior y vean reducido el aumento real de su salario neto. Esta situación ya se produjo en 2025 y derivó en un enfrentamiento entre PSOE y Sumar, que terminó con un acuerdo para excluir el SMI de la tributación.
Un informe orientativo pendiente de validación política
Precisamente por este motivo, el comité de expertos plantea dos escenarios distintos, ajustando el incremento bruto en caso de que el salario mínimo termine tributando en 2026. En cualquier caso, el informe tiene carácter no vinculante y será ahora el Gobierno quien deba presentar una propuesta formal para su negociación con sindicatos y patronal, antes de que sea validada en el Congreso.



































