Nuevo golpe policial contra una red de estafas y receptación de móviles robados
Los Mossos d’Esquadra han desmantelado en Mataró (Barcelona) un grupo criminal dedicado a la receptación, manipulación, estafas y reventa de teléfonos móviles sustraídos en España y otros países europeos, que eran enviados a Marruecos.
Durante el operativo, enmarcado en el Plan Kanpai, se han recuperado más de 1.000 dispositivos, además de 30 ordenadores, 150 relojes inteligentes y 20 tabletas electrónicas.
Logística internacional y uso de camioneros
La investigación reveló que los teléfonos eran manipulados y empaquetados para ser transportados de manera periódica por conductores de camiones de distintas empresas de logística. Estos vehículos tenían como destino Tánger (Marruecos), aunque también se detectaron envíos hacia Francia y posteriormente China.
En mayo, la policía interceptó un camión que trasladaba 168 teléfonos de alta gama y 4 portátiles, con un valor estimado superior a 200.000 euros.
Continuación del caso Baltis
Esta operación es la continuación del caso Baltis, en el que ya se habían recuperado 1.000 móviles, 74 ordenadores y 32 tabletas, y se detuvo a 17 personas.
En el nuevo operativo, los agentes lograron detener a los dos principales responsables, quienes se encargaban de comprar móviles robados al por mayor en pequeños puntos del Raval de Barcelona y redistribuirlos internacionalmente.
En apenas dos meses de aplicación del Plan Kanpai, los Mossos han recuperado casi 2.000 teléfonos móviles.
Estafas digitales y criptomonedas
La investigación también descubrió intentos de phishing contra las víctimas: los delincuentes se hacían pasar por servicios de seguridad o personas que habían encontrado los dispositivos para conseguir las credenciales de acceso.
Gracias a esta información obtenían acceso a cuentas bancarias, correos electrónicos y monederos de criptomonedas, con los que llegaron a mover más de 200.000 euros.
Por ello, en la fase de explotación participaron también especialistas del área de Cibercrimen de los Mossos.
Dificultad para localizar a los propietarios
Una de las mayores complicaciones fue identificar a los dueños legítimos de los terminales, ya que la mayoría estaban reiniciados y sin datos personales. Para resolverlo, la policía trabajó con operadoras de telefonía y activó un sistema de búsqueda mediante el número IMEI.
En algunos casos, las víctimas desconfiaron al recibir la llamada de la policía pensando que se trataba de una nueva estafa, lo que complicó el proceso de devolución.
Buscador de móviles sustraídos
Los Mossos han puesto en marcha un buscador online de teléfonos recuperados. Con solo introducir el número IMEI, los ciudadanos pueden comprobar si su dispositivo está en poder de la policía.
Este sistema se irá ampliando con cada nueva investigación y ya ha permitido identificar más de 50 denuncias relacionadas con móviles intervenidos.




























