Desmantelado el principal grupo que introducía hachís en Catalunya

Desmantelado el mayor entramado que introducía hachís en Catalunya por vía marítima con la detención de 40 personas y más de 18 toneladas de droga intervenidas

Agentes de los Mossos d’Esquadra y del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han desmantelado el principal y mayor entramado criminal que estaba introduciendo hachís en Catalunya.

Durante los nueve meses que ha durado la investigación, el equipo conjunto ha detenido a 37 hombres y 3 mujeres (25 hombres y una mujer ingresaron en prisión). Se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, delitos contra la salud pública en su vertiente de tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas. En todo este tiempo, los investigadores han intervenido más de 18 toneladas y media de hachís, valoradas en el mercado ilícito en 36 millones de euros, y cinco armas de fuego.

Se trata del entramado criminal con mayor potencia y capacidad de entrada de hachís en Cataluña, con mayor profesionalidad y capacidad de movimiento de traficantes detectada en territorio catalán durante la última década.

La investigación, que ha sido tutelada por el Juzgado de Instrucción número 4 de La Bisbal de Empordà, ha permitido descubrir un entramado criminal peligroso con una fuerte capacidad para introducir hachís a través de las costas catalanas. La investigación se inició en septiembre del año pasado y se prolongó hasta el pasado 11 de junio cuando se realizó la explotación del caso.

Ese día se llevó a cabo un amplio dispositivo con más de 200 efectivos policiales desplegados y con la realización de catorce entradas y registros en diferentes localidades de Cataluña (Manlleu, Sant Hipòlit de Voltregà, Torelló, Roses, Puiggròs y Tàrrega), Málaga y Zaragoza. El balance del dispositivo fue de 36 detenidos y 80 kilos de hachís intervenidos.

Los detenidos pasaron a disposición judicial el pasado 13 de junio ante el Juzgado de Instrucción número 4 de La Bisbal. Tras pasar a disposición judicial, el juez ordenó el ingreso en prisión para 22 de los detenidos.

Begur, el punto 0 de la investigación

El 17 de septiembre del pasado año los Mossos d’Esquadra localizaron en la Cala Aiguafreda de Begur una furgoneta varada en la arena que contenía un cargamento de casi tres toneladas de hachís, en 76 fardos, valorados en el mercado ilícito en 5,3 millones de euros. Los autores de los hechos habían abandonado toda la droga para evitar su detención. A raíz de este incidente, ya partir de las primeras pesquisas, los investigadores identificaron a diferentes personas que presuntamente habrían participado en este desembarco.

Uno de los elementos que caracteriza el tráfico de drogas es la necesidad de recuperar rápidamente las pérdidas económicas que se producen cuando los narcotraficantes se ven obligados a abandonar la droga o cuando la policía les frustra los desembarcos. Ante estas situaciones, las organizaciones criminales, como la investigada, incrementan su actividad ilícita por recuperarse, a través de aumentar los desembarcos de droga. Por eso, el entramado criminal investigado no dudaba en modificar su forma de operar, así como con las personas que trabajaban, tanto en la aproximación por mar, como por tierra y, de este modo, incrementaban cada vez más la su capacidad operativa para aumentar sus beneficios.

Los investigadores calculan que habrían realizado un desembarco de hachís cada dos semanas y que cada embarcación podía llegar a la costa cargada con una media de 3 toneladas de hachís.

Una organización del sur que actúa en Catalunya

La investigación ha permitido constatar que por primera vez una organización criminal especializada en tráfico de hachís asentada en el sur del Estado, concretamente en Málaga, se habría coordinado con otra organización arraigada en Cataluña, en Manlleu (Osona), para llevar a cabo con éxito los desembarcos de droga en territorio catalán. Sin embargo, ambas organizaciones también tenían capacidad para gestionar y materializar envíos de forma independiente.

El grupo asentado principalmente en Málaga, estaba formado por 8 personas, de las cuales 5 fueron detenidas en la ciudad andaluza, dos en Zaragoza y una última persona ubicada en Melilla resultó investigada. Este grupo se desplazaba a Cataluña para encargarse de la recepción de la droga en las calas catalanas y de su distribución en el mercado ilícito europeo.

Los miembros de este grupo contaron con la ayuda y la infraestructura del grupo asentado en Manlleu. La vertiente catalana del entramado estaba formada por más de 24 personas, arraigada principalmente en la zona de Manlleu, en la comarca de Osona. Desde allí, los investigados buscaban y controlaban los puntos de la costa donde llevar a cabo los desembarcos y avisaban a la vertiente andaluza de los puntos exactos donde debía desembarcarse la droga.

También preparaban la logística necesaria para asegurar el éxito de los envíos: buscaban las “guarderías”, cambiaban de sitio la droga para evitar la acción policial, alquilaban vehículos para su transporte y ayudaban al grupo de Málaga en parte de la distribución.

Desembarcos de hachís frustrados

Desde el inicio de la investigación hasta el momento de la desarticulación del entramado criminal, el equipo policial considera que los investigados habrían realizado diecinueve desembarcos de hachís en distintos puntos de la costa catalana, la gran mayoría de ellos en la Costa Brava: Roses, Cadaqués, Begur, Llafranc y Tossa de Mar. Y, más recientemente, en otros puntos como L’Hospitalet de l’Infant y Cabrera de Mar.

De todos estos desembarcos, los investigadores han podido frustrar cuatro y han localizado una de las guarderías:

  1. El 17/09/2023 los Mossos d’Esquadra localizaron en la Cala Aiguafreda en el municipio de Begur una furgoneta encallada en la arena que contenía un cargamento de 2.903 kg de hachís
  2. El 23/01/2024 en Cala Culip (Cadaqués) donde se intervino un desembarco de 100 fardos de hachís con un peso aproximado de 3.922 kg
  3. El 09/02/2024 en Moià, en el interior de una casa se intervinieron unos 34 fardos, con un peso de 1.343 kg aproximado de hachís y 66 kg de cogollos de marihuana
  4. El 19/05/2024 en Maçanet de la Selva se decomisaron 38 fardos, con un peso aproximado de 1488 Kg.
  5. El 07/06/2024 en Arenys de Mar se interceptó una embarcación semirígida cargada con 138 fardos de hachís con un peso aproximado de 5.367 kg

El total de la droga intervenida en estas operaciones atribuibles presuntamente al entramado investigado supera las 18 toneladas de hachís. Con un valor en el mercado ilícito de 36 millones de euros.

Dos desembarcos en una misma noche y en la misma cala en manos de grupos diferentes

El pasado 7 de junio, en el marco de la investigación, se estableció en el Maresme un dispositivo policial para interceptar un envío de hachís por vía marítima. En la zona donde los operativos estaban desplegados, detectaron una embarcación semirrígida, ajena a los hechos investigados, que intentó traspasar la droga a otra organización que les esperaba en el suelo.

El despliegue policial realizado, con medios marítimos, aéreos y terrestres, propició que durante la huida los ocupantes de esta embarcación lanzaran por la borda a 77 fardos de hachís que dieron un peso aproximado de tres toneladas.

Instantes después también se logró interceptar una segunda embarcación gestionada por el entramado criminal investigado con más de cinco toneladas de hachís.

Utilización de armas de fuego para proteger los envíos de droga

Una de las características de los investigados que han alertado al equipo policial es la cantidad de armas y munición localizadas en distintos hechos delictivos vinculados con este entramado. Se han intervenido cinco (5) armas de fuego, entre las que se encuentran dos de guerra municionadas, una escopeta táctica del calibre 12 y dos pistolas.

Además, se localizó munición de hasta tres armas distintas a dos de los puntos de la costa Brava donde se presume que se consumaron desembarcos de hachís; en Cala Culip (Cadaqués) y en Cala Giverola (Tossa de Mar).

Uno de los factores por los que los investigadores consideran que se ha incrementado la peligrosidad con este tipo de hechos ha sido que se han detectado a personas al servicio de la organización con el rol de garantizar la seguridad durante los desembarcos de la droga en la playa , y los inmediatos traslados hasta las “guarderías”, o escondrijos, donde la depositaban antes de distribuirla.

Durante la investigación se identificó a un grupo de cinco personas encargado de cumplir con este encargo. De hecho, en octubre de 2023, en Girona, se detuvieron, dos de estos hombres cuando volvían presuntamente de un acompañamiento de droga, y llevaban un fusil de asalto municionado en el maletero del vehículo de alquiler que utilizaban.