México, Colombia y Brasil piden un alto el fuego inmediato en la guerra con Irán

México, Colombia y Brasil reclaman un alto el fuego inmediato en la guerra contra Irán

Los gobiernos de México, Colombia y Brasil han emitido un comunicado conjunto en el que solicitan un cese inmediato de las hostilidades en Oriente Medio y apuestan por resolver el conflicto mediante vías diplomáticas. Así lo anunció la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, durante su comparecencia pública.

La declaración, impulsada por el presidente colombiano Gustavo Petro, llega dos semanas después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y constituye una de las primeras acciones coordinadas del bloque progresista latinoamericano frente a la política internacional del presidente estadounidense Donald Trump.

Coordinación previa a la cumbre de la CELAC

Los tres gobiernos, considerados parte de un eje progresista en América Latina, han coordinado esta postura de cara a la próxima cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se celebrará la próxima semana en Bogotá.

Según explicó Sheinbaum, la iniciativa partió del mandatario colombiano: “Fue una propuesta del presidente Petro invitar a países de América Latina y Europa para hacer un llamamiento a la paz y a que se utilicen las vías diplomáticas para resolver el conflicto actual”.

Durante los últimos días, los gobiernos de México y Colombia han intensificado los contactos para preparar la reunión regional y coordinar posiciones comunes ante la escalada del conflicto.

Preocupación por el impacto global del conflicto

La presidenta mexicana advirtió que la guerra “está afectando a todo el mundo”, especialmente por las consecuencias económicas derivadas de la subida del precio del petróleo.

Sheinbaum también recordó el aniversario del Tratado de Tlatelolco, que establece a América Latina como una zona libre de armas nucleares, subrayando la importancia de mantener la región al margen de conflictos de esta naturaleza.

Asimismo, defendió que la postura de su gobierno responde a uno de los principios históricos de la política exterior mexicana: el respeto a la soberanía de los Estados y el principio de no intervención.

Primer gesto relevante del bloque progresista latinoamericano

La posición conjunta representa una de las primeras demostraciones de peso del bloque progresista latinoamericano en el actual escenario internacional.

El año pasado, durante la cumbre de la CELAC celebrada en Honduras, los líderes Claudia Sheinbaum, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro ya defendieron una mayor integración regional. Sin embargo, en aquella ocasión no se alcanzaron acuerdos concretos más allá de la propuesta impulsada por Brasil para presentar una candidatura latinoamericana de consenso a la Secretaría General de la ONU, cuyo mandato se renueva este año.

La apuesta diplomática de Gustavo Petro

El presidente colombiano lleva meses defendiendo que la crisis entre Israel e Irán debe resolverse a través de negociaciones diplomáticas.

En esa línea, esta misma semana mantuvo conversaciones con el presidente brasileño Lula da Silva para coordinar un pronunciamiento conjunto junto a México y otros países que apueste por el diálogo como única vía para poner fin al conflicto.

El respaldo de Brasil y México refuerza el posicionamiento internacional de Petro, quien ha convertido la búsqueda de soluciones negociadas en uno de los ejes de su política, tanto en los conflictos internos de Colombia como en el ámbito internacional.

Un acercamiento inesperado entre Petro y Trump

El actual contexto diplomático también refleja un cambio significativo en la relación entre Gustavo Petro y Donald Trump. Ambos líderes mantuvieron recientemente un encuentro en Washington y una conversación telefónica el pasado jueves, en un intento por rebajar tensiones.

La relación entre ambos gobiernos había atravesado momentos especialmente complicados. En enero de 2025, tras la intervención estadounidense en Venezuela, Petro llegó a insinuar públicamente la posibilidad de un ataque contra él.

Además, meses antes se produjo una crisis diplomática cuando Estados Unidos envió vuelos con deportados colombianos esposados, lo que desencadenó una breve guerra comercial de aranceles entre ambos países.

Pese a esos episodios, el contacto directo entre ambos mandatarios logró rebajar la tensión y abrir un canal de diálogo que, en los últimos meses, ha permitido una coordinación diplomática inesperada entre dos líderes con posiciones ideológicas muy diferentes.