Un tiroteo mortal en Manhattan deja cinco víctimas, incluido un policía
Un violento tiroteo sacudió este lunes la zona de Midtown, en Manhattan (Nueva York), dejando un saldo de cinco personas fallecidas, entre ellas un agente de policía y el propio atacante. El suceso tuvo lugar alrededor de las seis de la tarde, hora local.
Una sexta persona resultó gravemente herida y fue trasladada a un hospital, donde permanece en estado crítico pero estable, según fuentes oficiales.
El atacante actuó con un arma de guerra
De acuerdo con el Departamento de Policía de Nueva York, el tiroteo comenzó cuando un individuo descendió de un BMW negro, estacionado cerca de un edificio de oficinas, y entró portando un arma larga.
Una vez dentro del vestíbulo, el hombre abrió fuego sin previo aviso, provocando la muerte inmediata de un agente, una mujer y un guardia de seguridad.
🇺🇸🚨Shooting with fatalities and injuries at Park Avenue, New York: A man opened fire in a Manhattan building that houses the NFL headquarters as well as offices of BlackRock, JP Morgan, and Blackstone, killing the police officer assigned to security and injuring several others.… pic.twitter.com/v58zf6jEUA
— Rendonary. (@RendonaryNews) July 29, 2025
Subió al piso 33 y disparó indiscriminadamente
El tirador no se detuvo tras el primer ataque. Subió hasta la planta 33 del edificio y allí continuó disparando de forma aleatoria, esta vez con un fusil de asalto M4. En un momento determinado, se disparó en el pecho, causándose una herida que resultaría mortal.
Las autoridades han identificado al atacante como Shane Devon Tamura, un hombre de 27 años procedente de Las Vegas. Se confirmó que había viajado en coche desde el otro extremo del país y llegó a Nueva York el mismo lunes del ataque.
Posible motivación relacionada con la NFL
Aunque la investigación sigue abierta, fuentes citadas por CNN señalaron que Tamura tenía un historial documentado de problemas de salud mental.
Una de las hipótesis más relevantes apunta a que el atacante estaba molesto con la forma en que la National Football League (NFL) gestionaba los casos de encefalopatía traumática crónica, una condición asociada a golpes repetidos en la cabeza.







































