En el octavo aniversario de los atentados del 17-A: las víctimas reclaman respuestas mientras el Congreso analiza los fallos
En el octavo aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils, las víctimas insisten en que “todavía no tenemos todas las respuestas”.
Javier Martínez, padre de Xavi —el niño de tres años que perdió la vida en La Rambla— compareció el 25 de febrero en la comisión de investigación del Congreso con la esperanza de esclarecer lo ocurrido en el verano de 2017.
La comisión, inicialmente rechazada por PSOE y PP, se constituyó gracias al acuerdo entre socialistas y Junts. Para muchos supervivientes, la intervención de Javier simbolizó un malestar compartido por más de 300 víctimas reconocidas oficialmente.
Su metáfora fue contundente: “Es como ver una película y que, en los diez minutos finales, te digan que es secreto y no puedes ver más”.
Un dolor que no se apaga
Supervivientes como Lourdes Porcar critican el vacío de promesas políticas como “estamos a su lado”. Para ellos, esas frases se han convertido en falsas promesas.
Algunos siguen todas las sesiones de la comisión con atención, mientras otros han debido desconectar para no reabrir heridas.
Sara Bosch, psicóloga y presidenta de la ya desaparecida UAVAT, advierte que el proceso ha sumido a muchas víctimas en una frustración continua. Por ello, insiste en que las conclusiones deberán ser claras y contundentes, o aumentará el desánimo.
La nueva asociación: una lucha colectiva
La Asociación 17-A: Queremos Saber la Verdad nació para dar continuidad al camino iniciado por la familia Martínez. Su objetivo es romper el silencio institucional y exigir transparencia y responsabilidades.
El abogado de la entidad, Agustí Carles, fue tajante: “Si al principio pensábamos en una negligencia del Estado, ahora decimos que fue una temeridad dejar libre a Es-Satty”.
Por eso, la asociación ha llevado el caso incluso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
¿Qué falló? Tres claves
La comisión trabaja sobre tres grandes ejes:
Apoyo a las víctimas: Se reconoce que es la gran asignatura pendiente. Se propone ampliar la cobertura psicológica, mejorar la comunicación judicial y reforzar el acompañamiento diario.
Falta de coordinación policial: Distintos cuerpos de seguridad e inteligencia no compartieron información de forma efectiva, generando recelo entre instituciones.
Relación del CNI con Es-Satty: El punto más polémico. Mientras algunos partidos sostienen que hubo seguimiento y contactos, el exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán, niega cualquier colaboración: “Es-Satty nunca fue informador. Solo imaginar lo contrario es una vileza”.
Choque político en el Congreso
Las interpretaciones dividen a los partidos:
- Junts exige más desclasificación de documentos y considera demostrado el vínculo entre el imán y el CNI.
- PP defiende que se ha entregado toda la información y que el caso está cerrado judicialmente.
- ERC acusa al CNI de negligencia, mientras el PSC descarta esa tesis y apuesta por mejorar la coordinación.
- Comuns aseguran que el CNI subestimó el pasado yihadista del imán.
Una comisión que aún sigue abierta
Hasta la fecha se han celebrado 12 sesiones con una veintena de comparecencias: desde expertos y víctimas, hasta un yihadista condenado —hecho que provocó el abandono de los diputados del PP—.
Los trabajos se retomarán en otoño y cada grupo redactará sus propias conclusiones.
Lo que está en juego no es solo la verdad judicial, sino también la confianza de las víctimas en el Estado, que ocho años después aún no ha respondido a todas sus preguntas.




























