El Supremo ordena al TSJC repetir el juicio contra la mesa del Parlament del 1-O

El Supremo ordena al TSJC repetir el juicio contra la mesa del Parlament del 1-O

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha anulado la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y ha ordenado repetir el juicio contra los cuatro miembros soberanistas de la antigua mesa del Parlament que presidía Carme Forcadell. Se trata de Lluís Corominas, Anna Simó, Ramona Barrufet y Lluís Guinó, que en 2020 fueron condenados a un año y ocho meses de inhabilitación por haber permitido el debate y tramitación de las leyes de desconexión.

Ahora, el Supremo considera que se vulneró el derecho a un tribunal imparcial porque dos de los magistrados que juzgaron la causa habían «exteriorizado en autos previos una toma de postura explícita» sobre el Procés. De esta forma, acepta el recurso de los condenados, anula el juicio y ordena repetirlo con un tribunal con nuevos miembros.

Los dos magistrados señalados son Jesús María Barrientos, presidente del TSJC y del tribunal que juzgó a la mesa, y Carlos Ramos, ponente de la sentencia. Los recurrentes denunciaban carencia de imparcialidad de estos dos jueces porque formaron parte de la sala que admitió las querellas que, más adelante, dieron lugar al procedimiento que acabó en el juicio.


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Los cuatro condenados denunciaron que, en resoluciones de 2017, cuando se destinaban los recursos de súplica, los magistrados en cuestión se posicionaron en varias cuestiones, lo que suponía un claro prejuicio en relación con los argumentos de las defensas. El Supremo ha estimado estos recursos y por eso ha ordenado repetir el juicio, pese a defender la «trayectoria profesional» de los magistrados en cuestión.

Marcador a cero

La sentencia del Supremo, de 77 páginas, dice que el derecho a un juez imparcial exige a los miembros del tribunal que juzga la causa comparezcan sin haberse posicionado previamente sobre las cuestiones a resolver. «La partida debe empezar con el marcador a cero», dicen la sala penal del Supremo, que preside el magistrado Manuel Marchena, responsable de la sentencia contra Carme Forcadell y demás presos políticos.

La sala ha aplicado la doctrina del Tribunal Constitucional (TC) y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y ha acordado la nulidad del juicio porque los magistrados habían tomado parte de la cuestión anteriormente, lo que ponía en entredicho su imparcialidad para juzgar la causa.