Timis Local News reproduce la comunicación de Enerpro a una información de este medio.

La noticia objeto de la solicitud de rectificación es la siguiente: [ver aquí]

En virtud de la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, de Derecho de Rectificación, en relación al artículo 85.2 de la LOPDGDD, adjuntamos el texto íntegro remitido por Enerpro, que negaba algunos pasajes de la información y añadía su versión en subrayado:

Según ha informado el Sindicat de Treballadors de Seguretat de Catalunya (STS-C) a Timis Local News, hasta en siete ocasiones se han denunciado acosos sexuales a trabajadoras de la empresa Enerpro, S.L.
Sólo dos trabajadoras presentaron una queja. Una por acoso laboral y otra por acoso sexual, iniciándose con ambas el protocolo de posible acoso y una empresa externa se encargó de su valoración con total confidencialidad e imparcialidad.

Además, la empresa Enerpro, a pesar de conocer los hechos, tampoco ha investigado ni tomado medidas al respecto.
La Empresa en todo momento, a través del departamento de personal y su responsable, ha dado soporte a las dos trabajadoras, iniciándose el correspondiente protocolo en el mes de octubre de 2020 y ofreciendo todo tipo de ayuda. Tal como indica el protocolo de Enerpro sobre acoso, se derivó la investigación y análisis de las denuncias a la empresa Risk XXI, garantizando la imparcialidad v confidencialidad para todas las partes.

Así detalla el sindicato el acoso sufrido:
«Bajo el paraguas del CTTI muchas compañeras han vivido un infierno. Siete mujeres han denunciado ya acoso por parte del jefe de equipo del servicio de seguridad del CTTI y muchos más han denunciado insultos, vejaciones y prácticas coactivas por parte de él y de otro vigilante».
Sólo dos trabajadoras presentaron una denuncia. Ningún otro miembro del equipo ha presentado queja ni denuncia alguna a nuestra empresa ni al CTTI por insultos, vejaciones o prácticas coactivas. Es más. 9 de las 12 personas trabajadoras del equipo, hombres y mujeres, ha mostrado de forma expresa su soporte al ¡efe de equipo del servicio de vigilancia del CTTI. El documento incluye también el apoyo v firma de otras vigilantes femeninas que formaron parte anteriormente del equipo de vigilancia del centro, junto a las dos personas acusadas.

Recientemente, un informe de la empresa externa (Risk XXI) ha dado por demostradas estas prácticas de acoso, emplazando a la empresa a tomar medidas sancionadoras contra el jefe de equipo y su amigo.
En el informe CONFIDENCIAL de la entidad externa especializada Risk XXI, los comentarios despectivos v faltas de respeto a compañeros se consideran probados por las declaraciones escritas aportadas. Atendiendo a la recomendación de dicho informe, se hizo un curso formativo sobre acoso, buenas prácticas, igualdad y dignidad de los trabajadores v se impusieron inmediatamente las sanciones reglamentarias a las dos personas acusadas.

A raíz de las denuncias, el sindicato ha informado a este medio, de qué, a Inma, una de las trabajadoras que denunció los hechos, la han despedido el pasado día 18 de febrero.
Una de las vigilantes que presentó la denuncia finalizó su contrato temporal el 18 de febrero, no se la despide.

A raíz del despido y ante la pasividad de Enerpro y la Generalitat, el STS-C tiene previsto denunciar por vía judicial a ambos organismos, y desde finales de noviembre el sindicato y varios trabajadores del centro han empezado a manifestarse todos los lunes frente a las puertas del CTTI.
En las diversas reuniones mantenidas con el sindicato desde el mes de octubre de 2020, la empresa ha manifestado reiteradamente que si el Sindicato dispone de más pruebas a las aportadas a la denuncia interna contra esos trabajadores, las aporte, o si consideran que se ha cometido un delito de acoso sexual, deben actuar por la vía correcta denunciando este delito ante los organismos competentes, sea inspección de trabajo o por vía judicial.

Pero todavía hay más. Según aparece en blog del STS-C, los trabajadores de Enerpro han descubierto la existencia de una base de datos interna de la empresa denominada «El Valle de los Caídos» en la que aparecen las fotografías, nombres e incluso apodos de más de 70 exempleados que han pasado por el servicio.
Enerpro, como empresa, no ha tenido nunca esta base de datos ni el ordenador donde se alojaba, desconociendo quien pudo haberla creado. Tan pronto la empresa tuvo conocimiento de esa «base de datos» en el ordenador del puesto de servicio de vigilancia, se ordenó su eliminación de forma inmediata, por respeto a los trabajadores y por un tema de protección de datos. Enerpro gestiona este servicio desde septiembre de 2017 y en esa «base de datos» se incluía información de trabajadores de un período anterior, por lo que se deduce que se creó mucho antes de que Enerpro se hiciera cargo de la gestión del servicio.