Absuelven a un cura de abuso sexual: el tribunal no cree a la víctima porque tiene discapacidad

Absuelven a un cura de abuso sexual: el tribunal no cree a la víctima porque tiene discapacidad

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha absuelto a un cura y a su hermano, que habían sido condenados a un total de seis años y nueve meses de cárcel por abusos sexuales a un chico con una discapacidad psíquica reconocida del 59%.

La sentencia, ahora revocada por el TSJCyL, fue dictada a finales de junio por la Audiencia Provincial de León. Daba por bueno el relato del chico, que cuando ocurrieron los hechos denunciados, en el verano del 2018, tenía 26 años. Según él, el sacerdote y su hermano establecieron una amistad con él y a menudo le invitaban a su casa, en la localidad de Carrizo de la Ribera, en León. Allí, denuncia, abusaron de él.

A partir del recurso presentado por los condenados –el sacerdote, con una pena de dos años y tres meses de cárcel, y su hermano, de cuatro años y medio–, el TSJCyL ha resuelto ahora que los hechos no están probados. Y lo argumenta poniendo en duda la credibilidad de la víctima por su discapacidad intelectual.

En la sentencia, el tribunal subraya que, más allá de ser una persona «manipulable» –como ponía de relieve la primera sentencia condenatoria–, debe tenerse en cuenta que el «intelecto» del chico es «capaz de fabular una historia, encajarla en la realidad y creerse que ha sido su protagonista, sustituyendo así la veracidad de lo que ha pasado por lo que representa su propia imaginación».

Además, dice el texto, debería haberse valorado que el joven también podría haber sido manipulado «por sus seres más queridos», que podrían haber «remplazado su realidad» y «lo han acabado instalando en la su mente».

El TSJCyL destaca que la credibilidad de la víctima «es muy baja» por el nivel de inteligencia, «considerablemente inferior a la media de la población», como apunta el examen psicológico.

La sentencia subraya, entre otros argumentos, que «no consta» que el joven haya sufrido secuelas y que no se hallaron restos biológicos de los acusados ​​en la ropa del chico. Destaca también que habría relatado versiones contradictorias de los hechos y cree que es «arriesgado» darle una «credibilidad alta».

Por todo ello, absuelve al cura y al hermano de la cárcel y de la indemnización de 6.000 euros por daño moral a la víctima que se les había impuesto en primera instancia.